Depende de la complejidad del documento. Si, por ejemplo, necesita traducir un manual técnico de ingeniería eléctrica de inglés a mandarín, lo asignaríamos a alguien con conocimientos especializados en esa materia. Sin embargo, si quiere traducir un documento empresarial general de francés a inglés, sería mucho más sencillo. El traductor asignado puede investigar sobre su empresa, incluidos los términos técnicos y cualquier sigla interna de la misma para garantizar la máxima precisión.