Para cada trabajo de traducción se fija un precio independiente en función de una serie de factores: fecha de entrega, formato del documento origen (p. ej., PowerPoint o Word), formato del documento finalizado y complejidad y nivel de conocimiento especializado necesario. Sin embargo, las dos variables principales que influyen en el precio son la longitud del documento o de los documentos, y las combinaciones de idiomas. Por ejemplo, una traducción del japonés al sueco costaría bastante más que una traducción de francés a inglés. Solemos fijar los precios por cada 1000 palabras. Nuestro equipo de ventas siempre puede tratar estas opciones con usted antes de comprometerse con un proyecto, para asegurarle lo que va a pagar y para evitar el peligro de costes ocultos añadidos tras el trabajo.